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miércoles, 21 de enero de 2015

Recuperación del Patrimonio: edificio en calle Santo Tomás


La calle Santo Tomás es una de las más bellas de la ciudad, no sólo tiene como fondo las murallas del Alcázar, sino que todo un lateral lo ocupa el Archivo de Indias y una zona ajardinada mientras que al otro lado nos encontramos una sucesión de casas que han conservado bastante bien su estética. Junto a la antigua Cilla del Cabildo (hoy dependencias del Archivo de Indias) hallamos esta bella casa cuya fachada corresponde a los últimos años del siglo XIX o principios del XX, cumpliendo a la perfección la máxima que se impondrá en el período regionalista del 3x3 (fachada dividida en tres calles verticales y tres pisos de altura). 



Recientemente remodelada, la intervención ha sido muy respetuosa con todos y cada uno de sus elementos decorativos exteriores, incluso el zócalo ha sido sustituido por uno de piedra para darle una mayor nobleza al edificio. Además de barandillas y cierres metálicos, la fachada destaca por dos elementos característicos, la puerta de madera, de gran belleza y la cerámica que decora cornisas y alfices de la planta baja.


Los azulejos retoman modelos clásicos como guirnaldas, cestos de frutas, cuernos de la abundancia y figuras mitológicas, todos ellos salidos de la Fábrica de Manuel Corbato García, que se hizo cargo en la primera década del siglo XX de la antigua Fábrica Viuda de Antonio Gómez, ubicada en la calle San Jorge 31, en Triana, tal y como se puede observar en el zócalo que remata el piso inferior.




También aparece la firma del pintor que realizó estos motivos decorativos, Manuel Arellano y Campos (1858-1906) lo que nos ayuda a fechar la remodelación de la fachada entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, un período en el que la cerámica decorativa vivió un nuevo auge en la ciudad al calor de la Exposición Iberoamericana y gracias a la labor de José Gestoso, auténtico impulsor de las artes decorativas en Sevilla.


Del interior del edificio poco sabemos por lo que es difícil conocer su estado de conservación previo a la intervención y si se ha respetado o no lo que hubiese, pero la actuación en la fachada merece todos los elogios y sirve como ejemplo a otras intervenciones llevadas a cabo en la ciudad y que no son tan respetuosas con los valores artísticos e históricos de los edificios.



>> Queremos agradecer a la magnífica web retabloceramico.net su colaboración para descifrar el nombre del autor de los azulejos.

3 comentarios:

Guille dijo...

He visto todos los dias la evolución de las obras de esta casa, que durante muchos meses, mas de un año diria, me sorprendia de lo bien que se estaba haciendo. Por dentro, solo pude apreciar desde la calle que poseia una escalera con buen gusto. En el exterior ya se pueden ver los detalles. Un aplauso a sus dueños.

Sergio Harillo dijo...

Interesante que conserve parte de su interior. A ver si algún día la veo abierta y me asomo :)

¡Saludos!

Isaac Chalmain dijo...

Muy interesante entrada y, desde luego, muy bella fachada. Gracias por el aporte histórico-artístico.