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jueves, 1 de mayo de 2014

La Carpa, un ejemplo de colaboración y superación


El Ayuntamiento de Sevilla firmaba, hace unas semanas, un convenio por el que se llegaba a un acuerdo con la empresa Altadis para que ésta pudiera desarrollar sus terrenos junto al río, en Los Remedios. Gracias a este acuerdo, la ciudad recibe el edificio principal para equipamientos sin rehabilitar y sin uso concreto. La empresa, a cambio, podrá vender los preciados terrenos por varios millones de euros.

Varios kilómetros al norte, junto al Parque de Miraflores, al final de la Carretera de Carmona, existe una pequeña isla cultural que ha recibido en los últimos cuatros años miles de visitas (con especial relevancia de las escolares), ha sido noticia en varios medios internacionales, tema de debate en Festivales y Congresos y un modelo de autogestión cultural viable donde la colaboración es la principal herramienta de gestión. La Carpa inició su andadura hace cuatros años cuando se firmó un convenio de cesión de suelos entre el Ayuntamiento y la Compañía Varuma Teatro por el que se desarrollaba este espacio calificado como SIPS para usos culturales y sociales. 



La Carpa grande 

Diversos colectivos se fueron sumando al proyecto con el paso del tiempo, como el estudio Recetas Urbanas, que se encargó del diseño del espacio, la escuela de Circo Kataplof, el Cuarteto Maravilla, La Jarapa o Engatosarte. Entre todos forman La Carpa y cada uno tiene su espacio en el recinto, que mantienen económicamente sin ningún tipo de ayuda o subvención. La fuente de ingresos principal proviene de los cursos, talleres y espectáculos que se organizan en los diferentes espacios construidos en el antaño solar. 

La Araña. Oficinas del espacio 

El éxito del proyecto se constata en la calidad de los espectáculos ofrecidos, en la fidelidad del público (más de 1.500 socios), la cobertura mediática (reportajes en la BBC, en Al Jazeera, en TVE, en el último tomo de Taschen 'Small Architecture Now', el Festival eme3 de Barcelona, la Bienal de Arquitectura Española...) y en el propio modelo de gestión del espacio. En La Carpa todo se ha construido de forma colectiva, buscando el reciclaje de materiales y el apoyo desinteresado de instituciones y colectivos como los contenedores cedidos por empresas o el material sobrante de exposiciones organizadas en Madrid. 

Cuarto Revelado (La Jarapa) y el Aula Abierta (sala polivalente y Engatosarte) 

Todo este trabajo, toda esta ilusión y esfuerzo, pende ahora de un hilo administrativo de difícil explicación. Ayer, 30 de abril de 2014, expiró el convenio firmado con el Instituto de la Cultura de Sevilla dependiente del Ayuntamiento; durante los dos últimos años se ha intentado por activa y por pasiva ampliar el convenio para poder seguir utilizando este solar pero el Ayuntamiento ha dado la callada por respuesta. Año y medio llevan estos colectivos intentando reunirse con la delegada de Cultura. La intención de La Carpa es continuar con el proyecto y seguir ocupando un espacio en la programación cultural de la ciudad que difícilmente pueden ofrecer  las Instituciones; sin embargo desde el Ayuntamiento no sólo no se valora este ingente trabajo, sino que no existe el más mínimo interés de que siga adelante. Sería sumamente sencillo prorrogar el Convenio, todos los papeles están en regla, toda la documentación entregada, sólo falta el apoyo municipal que, inexplicablemente nunca llega.

Interior de la Carpa grande 

Cuando en Sevilla se habla de Cultura, mucha gente piensa en las tradiciones, en los grandes teatros, en macro exposiciones de artistas de renombre, pero toda esa programación oficial se quedaría completamente huérfana sin los productores privados, espacios como La Carpa que traen a Sevilla una oferta imposible de ver en los espacios 'oficiales'. Esta Cultura es la que necesita apoyos, estos colectivos son los que realmente crean una imagen de la ciudad por la que merece la pena apostar. En proyectos como éste es donde está el verdadero futuro de la sociedad, son un ejemplo de colaboración, superación, integración y desarrollo que pueden aportar muchísimo (y lo demuestran cada día) a la ciudad. ¿Acaso no se merecen unos minutos del delegado de turno para escuchar sus peticiones y necesidades?


La historia de La Carpa no acaba aquí, el éxito de la iniciativa ha sido tal que ya están buscando nuevos terrenos donde expandirse para poder ofrecer más actividades y abrirse a nuevos colectivos. Sin embargo, su lucha reside en que este solar donde están ahora no vuelva a ser un solar, sino que pueda seguir teniendo el uso cultural y social que establece el Plan General de Ordenación Urbana, pero con los mismos derechos que cualquier otro proyecto (por no tener, el Ayuntamiento no les permite ni conectarse al alumbrado y agua públicos, por lo que subsisten a base de generadores).


En Sevilla cuesta muchísimo sacar adelante un proyecto, las propias características de la ciudad hacen que en multitud de ocasiones se arroje la toalla, pero cuando los proyectos tienen éxito, cuando cuentan con el apoyo de la ciudadanía, es incompresible que se pongan tantas trabas en el camino. Aprendamos de la gestión de La Carpa, colaborando, arrimando todos el hombro podremos conseguir muchas más cosas y crecer juntos.


Más información sobre La Carpa aquí

>> Gracias a las personas que han hecho posible este reportaje, por su tiempo y por la pasión con la que viven este proyecto. Ha sido un auténtico placer compartir esta tarde con vosotros. Gracias a Santi, a Alice, a Juan y a todos los que habéis hecho posible no sólo esta entrevista, sino un proyecto tan estimulante como La Carpa.

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