Páginas

lunes, 9 de julio de 2012

Lunes con arte


El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) daba a conocer la semana pasada la obra 'La Conversión de San Pablo', una pieza que formaba parte de sus fondos desde mediados de los años cincuenta del siglo pasado. Gracias a la restauración a la que ha sido sometido el cuadro en los últimos meses no sólo se han subsanado los problemas de conservación que arrastraba (fue gravemente dañado en un incendio en 1985) sino que se ha podido indagar sobre su autoría. Hasta ahora estaba adscrito a la producción del pintor valenciano José Vergara (1726-1799) pero tras la limpieza se ha apostado por atribuirlo a Juan Bautista Maíno, uno de los pintores más interesantes del siglo XVII español, introductor de las nuevas formas caravaggiescas en España.

El cuadro es una auténtica maravilla, por su colorido y por si dinámica composición, que nos lleva desde el caído San Pablo hacia Cristo a través de la pierna del primero y la figura inclinada del romano para descender nuevamente hacia San Pablo desde la mano de Cristo hasta el brazo del santo, formando una elipse rota únicamente por el ángel que contempla la escena desde el extremo superior izquierdo. La obra estará expuesta de forma excepcional en una sala del MNAC hasta septiembre, acompañado por una pequeña obra que sirvió de boceto preparatorio y las radiografías utilizadas durante el proceso de restauración.

Más información aquí
Web del MNAC (enlace)



>> ¿Qué mejor manera de empezar la semana que disfrutando del arte? A partir de ahora, cada lunes, Cultura de Sevilla acogerá una nueva pieza con el fin de darlas a conocer e introducirnos un poquito más en el apasionante mundo de la Historia del Arte.

1 comentario:

Benito Navarrete Prieto dijo...

Muy buena la atribución. Estoy completamente de acuerdo. Es todo un descubrimiento. Un Maino clarísimo. Se relaciona con otros cobres y sobre todo con el retablo de las cuatro pascuas que conserva el Museo del Prado y pudo verse en la expo de Maino. La relación con Gentileschi es clarísima. Es toda una novedad para la pintura del primer naturalismo. Gracias a Cultura de Sevilla me he enterado de esto.
Benito Navarrete