Páginas

viernes, 27 de enero de 2012

Afección al Patrimonio (III): Palacio de la Buhaira


El conocido como Palacio de la Buhaira, centro cívico del barrio, se remonta al siglo XIX cuando fue construido este bello edificio de clara inspiración musulmana. Estos terrenos pertenecieron en el siglo XII a los gobernantes almohades de la ciudad de Isbilia, siendo un lugar de recreo de la corte, alejado de la sede central del gobierno en los Reales Alcázares. Actualmente, del primitivo palacete almohade se conservan algunos restos y la impresionante alberca que servía para regar los frondosos jardines que rodeaban al palacete.


Por medio de una serie de rampas y caminos de madera podemos adentrarnos en los restos almohades y conocer (o al menos intuir) cómo fue esta construcción en la que destacan las obras hidráulicas que conducían el agua desde los Caños de Carmona hasta la alberca.


Y es aquí donde empieza a convertirse el paseo en algo desagradable. Si bien el día de la visita estaba todo bastante limpio, el estado de los muros es una auténtica vergüenza. Pintadas por doquier estropean los restos arqueológicos (bastante reconstruidos, pero restos al fin y al cabo) y dan una imagen de dejadez absoluta.


Ya en el interior de las salas que conformarían el palacete nos encontramos, completamente pintarraqueado, un interesante mural metálico que muestra los hitos artísticos y arquitectónicos almohades que aún persisten en Sevilla. Lamentablemente es imposible ver nada en el panel por las pintadas que atesora.


Junto al antiguo acueducto nos encontramos un elemento que no puede faltar en cualquier grafiti callejero, el símbolo fálico por excelencia, que como bien sabrán muchos lectores, utilizaban los romanos como elemento de protección, aunque imaginamos que tiene otro sentido.


Las pintadas no son lo único que estropea la visita (aunque mayoritariamente sí). Falta cualquier tipo de información que muestre al visitante qué es lo que está viendo así como material didáctico, accesos más cómodos, iluminación, medidas de seguridad...


Lo que podría ser un interesante conjunto patrimonial para conocer el pasado de la ciudad, la importancia del agua en la cultura musulmana o simplemente un lugar por el que pasear, se convierte en una auténtica tortura por culpa del incivismo y la nula información sobre el yacimiento.


2 comentarios:

DetectiveHallenbeck dijo...

El Ayuntamiento es de traca. Deja a su suerte unos jardines como estos, sin vigilancia ni nada, a mereced de vándalos de toda índole. Si este jardín estubiera en Nueva York saldría en todas las películas y estaría muy bien ciudado. Pero como está en Sevilla pues a reventar ladrillos, que total... La Historia de este sitio se tiene que poner en valor. Bueno, no se para qué digo esto, si los primeros que no se preocupan por la cultura de la juventud son los profesores... así de mal está el país... los profesores crían una generación de borregos y no dicen ni pío cuando ven programas docentes que se cargan su libertad de cátedra y luego salen a la calle diciendo que se está poniendo en peligro la educación pública por tener q trabajar 1 poco más y todos los perroflautas ala, de palmeros... que pa eso están, pa darle la razón a to el que coge 1 pancarta... A ver, que a mí me parece mal que tengan q trabajar más y si quieren que protesten con su sindicato, que están en su derecho, pero que no me vendan la cosa como se pone en peligro la educación pública xq los primeros que no educan son ellos

Jotaeme dijo...

No pasa nada, mientras vengan los chinos ricos y se pasen por el Abades todos contentos