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lunes, 10 de enero de 2011

El "nuevo" museo de la Anunciación

La iglesia de la Anunciación luce, desde hace unos meses, más espléndida gracias a las diferentes obras de arte que han regresado a sus muros. Durante años, la iglesia perteneció a la Casa Profesa de los Jesuitas en Sevilla pero tras su expulsión el edificio pasó a depender de la Universidad. Lamentablemente el convento jesuita desapareció para dar paso a la actual Facultad de Bellas Artes, pero la iglesia, construida en el siglo XVI, sigue en pie y se trata de una de las más bellas de la ciudad.

Mientras espera una urgente restauración que palie su pésimo estado de conservación, la iglesia ha recuperado parte del patrimonio que salió del edificio en los años cincuenta. Os proponemos su visita para conocer algunas de las obras que conforman este Templo Museo de la Anunciación, como reza la placa que hay en su puerta:

Nada más entrar, y bajo el coro, nos encontramos con cuatro cuadros recientemente instalados. Dos grandes lienzos representan la Adoración de los pastores y la Adoración de los Reyes (una copia del Rubens que atesora el Museo del Prado) en el lado del Evangelio (izquierda) y dos santos jesuitas en el lado de la Epístola.

Si seguimos avanzando llegamos a la nave principal donde se han ubicado dos nuevos lienzos, una Inmaculada anónima de principios del siglo XVII y la "Adoración de la Eucaristía" de Juan del Castillo (siglo XVI), ambas obras se encuentran a una considerable altura, pero son de gran belleza. Conviene, antes de llegar a la cabecera de la iglesia, detenerse a contemplar los retablos que hay a ambos lados, uno de ellos con tablas de Francisco Pacheco y el otro con un magnífico relieve del Bautismo de Cristo, obra de Martínez Montañés.

Precisamente de este mismo autor podemos contemplar hasta tres imágenes en la cabecera del templo, todas ellas restauradas recientemente con motivo de la exposición que ha tenido lugar en Londres, Washington y Valladolid, "The sacred made real". Se trata de una Inmaculada, San Francisco de Borja y San Ignacio de Loyola. Pero no acaban aquí las sorpresas ya que en el gran retablo que hay a la derecha del crucero podemos ver una Santa Ana con la Virgen Niña, obra de Herrera el Viejo que hasta hace unos meses se encontraba en el Colegio del Buen Aire. En el extremo contrario hallamos otro lienzo de bella factura, "Cristo atado a la columna".

Al margen de todas estas obras, la iglesia posee uno de los mejores retablos mayores de la ciudad con pinturas de Juan de Roelas, Gerolamo Lucenti da Correggio y Antonio Mohedano.

Si la Universidad de Sevilla llega a comprender, algún día, la importancia y riqueza de esta iglesia y la trata como realmente se merece, tendremos en la ciudad un templo con obras de tal calidad que podría convertirse en un museo fundamental no sólo a nivel andaluz, sino nacional. No hay que olvidar que estaríamos hablando de obras de Pacheco, Vázquez el Viejo, Montañés, Roelas, Juan de Mesa e incluso una copia de Rubens, todo ello dentro de un joyero pétreo diseñado por Hernán Ruiz II. Pero para ver cumplido ese sueño, es fundamental restaurar la iglesia y adecentarla para que en lugar de parecer un almacén, se asimile a un museo.

Fuente: ABC

1 comentario:

Nacho dijo...

Me parece muy bien que se enriquezca la decoración de esta iglesia que en la primera parte de la nave ofrece una imagen algo desangelanda con las paredes encaladas, ojalá muy pronto tenga una restauración de envergadura al estilo de El Salvador (cosa que hace mucha falta) y luzca esplendida. Y esperemos que el estado actual de la iglesia no incida negativamente en la conservación de estas obras.